domingo, 25 de marzo de 2012

Ni un día sin ti puedo estar ya.



Esta noche el cielo estaba muy alto como para alcanzarlo y rozarlo con las yemas de mis diminutos dedos. Me hallaba sola en mi triste cama y con un hueco vacío entre mis brazos. No podía dormir, mi mente solo estaba allá donde él estuviese.
Añoraba y extrañaba todo él, la manera en la que entrelazaba sus dedos junto a los míos, su cálido aliento perfumando mi cuello y la forma en la que me hundía hacia el interior de su regazo manteniendo me a salvo.
Si la vida se mide por los pequeños momentos que te hacen sentir tan grande que sea así SIEMPRE.

lunes, 12 de marzo de 2012

Me va a estallar el pecho junto con la garganta.



Sí, no me encuentro bien, pero no me atrevo a decírselo a nadie a la cara. Ellos, él...¿pero que coño les pasa? nadie aquí es claro... se andan con rodeos, se enrollan pero no dicen nada. No sé si llorar o gritar, no sé ya ni lo que me puedo esperar...Creí que alguien me echaría un abrazo encima y me calmaría, pero todo esto parece una gigantesca ola de humo.

sábado, 10 de marzo de 2012

It's a fuck new day.


No estoy contenta. Quiero borrar todas mis fotos, arrepentirme de cambiar de rubia a morena, inundar mis páginas a vídeos de canciones melancólicas, escribir textos a punta pala, y sobre todo...desearía encontrarme con algún mensaje suyo para animarme, pero no es así. Me duele la espalda, mi flequillo creció y ahora me araña los ojos, hace frío, y estoy sola...No quiero sonrisas, ni colores cálidos, no quiero más nada ahora, solo me quedo con mi cara vacía.

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Después de todo un caos y de que ya no quedará nadie bajo este frío techo, salí de mi escondite y al fin pude estirar mis brazos, relajarme así de una vez. Me desenrolle de toda una maraña de sabanas y mantas y bajé al piso inferior. Puse la música, me senté en el sofá, cogí un libro y me delimité a abrazar aquella paz que no estuvo en cuanto a este día y al anterior. Suspiré.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Las montañas y el jardín se van adentrando hasta mi habitación en verano...



Se acercan dos de las estaciones que menos me gustan, por no decir que nada. Primavera y verano, ¡Os odio! Pero... también os aprecio.
Si no fuera por: su calor abrasador, sí, ese dichoso calor, culpable de que nos haga llevar menos atuendos de ropa si no queremos ser estufas andantes y asarnos como tostadas, y eso es un gran problema, o al menos para mí, que hace que me sienta obligada a enseñar una parte más de cuerpo de lo que me gustaría y así lucir lo feo que es ¿es que no puede ser siempre invierno? O que un dulce abrazo se haga pegajoso, o vivir aquí por ejemplo, sé que suena a que no tiene nada que ver, pero sí que tiene mucho que ver... este pueblo desértico, sin playa donde remediar unos meses pasando lo que tenga que pasar de temperaturas por las nubes, pero si quieres playa...¡coge el coche o tira y anda! Como no hay coche en mano ni ganas de suicidarte a unos tantos kilómetros de sauna mortal, a jod**se. Y bueno...en cuestión, esas son las principales razones por las que no soporto esas estaciones...Pero ahora, es momento de decir también lo bueno, ¿no? Como, lo que me agrada después de unos cuantos días calurosos agradecer estar tumbada sobre unas sabanas frías recién cambiadas y que entre por la ventana ese aire fresquito veranar que se presenta con suaves olas que son totales suspiros de satisfacción; o llenarte a rebosar la bañera de agua tibia y hundirte en ella olvidándote de todo, escuchar los cánticos de los grillos o a los niños jugando en la calle con toda la libertad del mundo sin tiempo previo, que así me recuerda a cuando yo también era pequeña y no paraba de un lado a otro, haciendo travesuras, ingeniando algo nuevo o preguntándole cada noche a mi madre si podría quedarme un ratito más. Añoro sentirme sin preocupaciones en la vida y disfrutarla como la disfrutaba. En fin, siempre hay tanto que contar, que recordar, echar de menos, apreciar, añorar, olvidar...

domingo, 4 de marzo de 2012

Historia de un dibujo.

  No sé porqué, pero siempre que me viene la inspiración divina da la casualidad de que es de noche. Esos flashes maravillosos que me incitan a escribir, dibujar, componer o sea lo que sea...pero en la noche todo cae. Por eso mismo, no he podido evitar hacer un tributo a algo que me gusta tanto, como así es, "la noche" y algunos de sus componentes claro, como los que aparecen además en este boceto que creé, y son puesto que: El lobo, un buho, una estrella y como no, La maravillosa luna atada a un fino cordel. Todo cuanto me gusta me rodea en el dibujo, que más decir.                                                                                     

sábado, 3 de marzo de 2012

Que no amanezca, si será así.



Anoche discutimos, por un tema u otro, que más da. Creí que se pasaría al llegar la mañana, como al igual que siempre nos pasa, pero esta vez fue distinto. Como no cedí en el instante en el que nos cabreamos a ir corriendo a darle muchos besitos y abrazos como siempre hago, la historia dio un vuelco. El sol cegador nos avisaba de que era hora de irse a recoger ya el bus, pero por más que una y otra vez me resaltase preguntándole -¿"es ya la hora"? o no me contestaba, o a lo último me respondía con un rotundo "NO". Claro, yo intuía de que sí que faltaba nada y menos para prepararnos e irnos, pero tampoco estaba segura y volví a conciliar algo de sueño, o eso intenté. Como si de un chasquido se tratase, abrí de repente los ojos y ahí estaba, casi preparado para irse...sin mí, sin avisarme, ¿sin despedirse? Mi estado de calló y me pregunté a la vez mil cosas juntas. Quería llorar, gritarle, besarle y sobre todo abrazarle. Al final sí que se despidió fugazmente, me pidió un beso y apenas a rozaduras pude dárselo. Me latía y chocaba contra mi una montaña de "Porqués".Como siempre, acabo sintiéndome yo la culpable de todo. No es un buen comienzo como para una bonita mañana como hoy.